Hola a todos los corredores por montaña. El servicio de contraespionaje del club ha detectado que algunos de vosotros os inscribís en las carreras de muy diversas maneras: algunos optáis por el clásico Alhama Orientación, otros, más metidos en las nuevas tecnologías utilizális ALHAMA COYM. Sea cual sea el impulso que os lleva a inscribiros de una u otra manera, el resultado es que el club aparece en la web de la Federación con estos dos nombres distintos, así que en la clasificación de las carreras, todos esos puntos obtenidos con tanto esfuerzo, se dividen de mala manera entre estas dos denominaciones. Con el fin de corregir ésto y que el club ocupe el puesto que le corresponde de acuerdo a su potencial, os informamos que de aquí en adelante deberéis inscribiros con las siglas ALHAMA COYM. Para los despitadillos, los olvidadizos, ante cualquier duda le dais la vuelta a la tarjeta federativa y allí encontraréis la denominación del club.
Un saludo y felices carreras 2013.


en el Morrón Chico o Morrón de Alhama. Conforme se acercan a nosotros aumenta nuestra admiración por ellos, llegan corriendo hasta la mismísima cumbre. Pero allí sólo estamos un puñado de aficionados, ésta no es ninguna carrera popular, ni la Gran Vía de cualquier capital española donde miles de personas te aplauden y te llevan en volandas. La única compañía de los corredores son otros corredores, aquí no sirve de nada el crono, cada km y cada cuesta es distinta...
Al llegar a meta juro no volver a repetir (como en cada carrera), pero tras hidratarme con una cerveza bien fría aparecen en mi mente todos esos hermosos rincones recorridos, esas cuestas interminables, el frío de la cumbre (quién me mandaría dejarme el chubasquero por ahorrar peso) y ese último descenso que me llevará al final. Pero en la montaña el final también es el principio, que me recuerda que lo importante siempre es el camino. Tarde o temprano volveré a pasar con mis amigos por el Barranco de las Brujas, me pararé unos minutos a contemplar el zig-zag de la Senda del Caracol y me detendré a comerme un bocata al amparo de la caseta del Morrón, todo lo demás es dejarse caer...



